¿Matarán a Leo Bassi o a todos?
Viernes noche; teatro municipal en Utrera, Sevilla: Amenaza telefónica de bomba. Un cobarde acabó de ese modo con el espectáculo de Leo Bassi - La revelación - al que había asisitido con mi mujer y mi hijo de tres años -ateos los tres-. Quizás alguien pueda pensar que fue una amenaza menor, pero ya le han puesto dos bombas reales con los teatros a rebosar de gente (ateos también, en su mayoría) por lo cual puede decirse que nos jugamos la vida esa noche. Y todo por un espectáculo de un bufón en el que simplemente se ríe de las incongruencias de las religiones ante un público que hace mucho tiempo que no cree en señores con alas que fecundan a vírgenes sin acto sexual de por medio. Hay otro espectáculo, la misa de todos los domingos, en los que se dice que arderé en el infierno por mis pecados y no se me ocurre ir a inmolarme en la sacristía. Estamos en un país libre -¿no?-, allá ellos.. El problema es cuando se les critica, los más descerebrados actúan como actuaron en la guerra civil: muerte al perro para que se acabe la rabia. ¿Qué tipo de país tendríamos si las religiones tomasen el control del estado? Un país de misa/rezos diarios y garrote vil al que disienta. Sirva esta carta de apoyo a Leo; igualmente felicito al Alcalde que volvió a invitar a Leo a que actúe de nuevo en Utrera. Y también felicito al imbécil de la bomba: ha hecho que los espectáculos de un bufón se conviertan en una especie de deporte cultural extremo, lo cual los hace aún más interesantes.
¿Sabrá leer? Díganselo, si no.
Emilio Iglesias Delgado, su mujer y su hijo.