No pasa semana sin que algún periodista me interrogue con tono acusador: “Usted se burla del cristianismo pero, ¿por qué no se atreve a hacer lo mismo con el Islam?”
Sinceramente creo que la pregunta es un poco injusta. En mi obra teatral “La Revelación”, mi crítica está dirigida contra el monoteísmo en general, aunque reconozco haber dedicado pocos chistes al Islam. Así pues, en este primer editorial quiero posicionarme sobre este asunto que se ha transformado en uno de los problemas mas “calientes” del momento.
Si perder más tiempo, no os sorprenderá que afirme que la razón principal es que nací en un país cristiano y he pasado el 99% de mi vida en países cristianos. Además, todo mi camino personal hasta ideales ateos ha transcurrido en contraposición al cristianismo en su versión católica. Hasta hace muy pocos años no me importaba nada del Islam, pero creo firmemente que si hubiera nacido en El Cairo y con el mismo escepticismo racional que me caracteriza y en el que fui educado, mis críticas se habrían orientado con el mismo vigor contra la religión musulmana.
Pero dejamos esta evidencia y vayamos más allá en el análisis de la obsesión con el Islam que invade nuestra época.
Nadie, por ejemplo, me ha preguntado por qué no me burlo del budismo, el hinduismo, el confucianismo y otros tantos sistemas religiosos. “Lógico —pensarán ustedes— estas religiones no son tan agresivas y fanáticas. El problema es la violencia del fundamentalismo islámico.” Sinceramente, no creo que sea mucho más fácil montar un show contra Shiva en Varanasi que contra Mahoma en Teherán. Pero volveremos a esto punto más adelante.
Parece que cuando me retan a medirme contra el Islam (y sólo contra el Islam) es para demostrar que si no lo hago es por miedo a las represalias, por cobardía. Y esto, según mis detractores, demostraría que mis ideas laicas no tienen ninguna consistencia, que lo que me mueve es el dinero y que puedo mofarme del cristianismo sencillamente porque no implica ningún riesgo. Para esta gente, soy un oportunista de la categoría mas baja.
Sin embargo, desde febrero de 2006, cuando en el Teatro Alfil de Madrid empezaron las violencias fascistas contra el espectáculo y las amenazas de muerte que concluyeron en una más que real bomba puesta al lado de mi camerino, la idea de ser un oportunista se oye menos (si bien es cierto que hay algunos que todavía creen que todo eso fue un montaje que organicé personalmente para hacerme ¡publicidad! Les invito a llamar a la Policía Nacional encargada de los grupos de extrema derecha y enterarse de la gravedad de los hechos que me han afectado). Si desde entonces la actitud de mis detractores ha cambiado radicalmente, sigo teniendo que contestar a la eterna pregunta sobre el Islam, pero ahora por otras razones... ¡De hecho, con connotaciones más oscuras e inquietantes que antes! Ahora ya no soy acusado de oportunista, sino más bien de traidor. Como si mis chistes anticlericales y mi defensa del laicismo me situara ya en el campo del “enemigo”. En resumen, la pregunta sobre el Islam se ha transformado en: ¿Estás con los moros o con nosotros?
Es la famosa tesis del "choque de civilizaciones" de Samuel Huntington, pero en versión Torrente o mejor, en versión “Aznar y los ocho siglos de ocupación...”. No sólo se me amonesta por no castigar bastante al mundo islámico; también está implícita la idea de que el laicismo en sí es sospechoso, y que a la hora de la verdad tendría que cerrar filas y defender nuestra verdadera cultura, la cristiana. Por eso no nos interesa Vishnu: la guerra es una cruzada contra los moros.
Algunos pueden considerar esta visión como demasiado alarmista, pero en los Estados Unidos hay sectores muy influyentes de la derecha evangélica que ya hacen estos discursos y consideran los laicos como antipatrióticos [1]. Y no sólo americanos: basta leer los discursos del señor de la FAES en las conferencias Neocon del American Enterprise Institute [2] para ver la verdadera dimensión del peligro.
Antes de responder a los que profesan estas ideas quiero añadir, por amor a la verdad, que también he recibido críticas por parte de gente con perfectos credenciales democráticos y laicos que piensan que hay que ser coherentes a la hora de defender la libertad, y que es nuestro deber denunciar las intolerancias del Islam sin inhibiciones políticas.
Sorprendentemente, voy a contestar a estas dos posiciones tan alejadas en lo ideológico con la misma pregunta: ¿Habéis leído el libro de Robert Fisk, La Gran Guerra por la Civilización? Es un libro monumental, de 1500 páginas, donde queda relatado con luminosa claridad casi cien años de cinismo político del mundo occidental en sus relaciones con el Medio Oriente. Literalmente miles de historias de incalificables tragedias documentan cómo hemos combatido constantemente los movimientos nacionalistas y laicos árabes para proteger nuestro control del petróleo. Fisk nos cuenta cómo, en su enfrentamiento con la Unión Soviética atea, Occidente ha apoyado y financiado el wahabismo y otros fundamentalismos islámicos, armando a los jihadistas en Afganistán y favoreciendo la toma de poder de los talibanes. No olvida tampoco el papel de Israel en la destrucción del laicismo árabe con, por ejemplo, la creación oculta de Hamás para dividir la lucha del pueblo palestino cuando el Fatal de Arafat se situaba en el campo socialista.
El libro pasa revista a todos los horrores: desde el vil maquiavelismo de la trama Irán-Contra hasta la entrega, por parte de la CIA, de todo el partido comunista TUDEH en una sola noche al régimen khomeinista que luego les ejecutaron.
El periodista inglés, residente en Beirut, dibuja un fresco devastador de la perfidia y hipocresía de nuestra política con el mundo árabe y nos quita toda semejanza de superioridad moral a la hora de opinar sobre estos pueblos [3].
La caída del muro de Berlín eliminó la amenaza comunista sobre el petróleo del Golfo Pérsico y el movimiento jihadista fue despedido sin remordimientos. Contrariamente, los gobiernos corruptos al servicio del petróleo fueron premiados con todavía más poder por ausencia total de una oposición interior ya eliminada con ayuda de nuestros servicios secretos. Los pueblos árabes se encontraban profundamente humillados políticamente... Como último agravio, Israel recibió carta blanca en su expansión en los territorios ocupados y la ocupación de Jerusalén. Sin otra alternativa, fue el Islam quien tuvo que llenar el vacío político y ofrecer así un mínimo de dignidad pública a las masas sin esperanzas de estos países.
Más que de religión, estamos hablando de identidad y nacionalismo. Y en estas condiciones, ¿Cómo puedo yo burlarme de la única cosa que no le hemos robado? Lo más irónico es que hoy los que más claman contra el fanatismo islámico son los que ayer clamaban contra los rojos y la amenaza atea... Los mismos que han creado el monstruo de Frankenstein y ahora lloran porque se ha vuelta contra ellos. Es evidente que, como ateo y humorista, podría escoger mil razones para reírme del Islam, pero no creo que el momento sea justo por las razones ya enunciadas.
Que personas poco informadas e históricamente anestesiadas me lo pidan no me sorprende mucho; pero que a estas alturas haya también personas inteligentes y políticamente preparadas que lo hagan... ¡Esto sí es un gran misterio! Esto texto fue escrito para ellos, y me gustaría saber sus opiniones. Estoy profundamente convencido de que el día que se encuentre una solución equitativa para el pueblo palestino y que dejemos nuestras ingerencias en su vida política, volverá una voz árabe autóctona en favor del laicismo... Será un proceso lento y difícil por la suma de disidencias y rencores que la sociedad árabe tendrá que superar como resultado de nuestras acciones pasadas, pero este momento llegará inevitablemente.
Y creo también que el humor, la comicidad y los bufones estarán en el centro de la lucha para reabrir las mentes. Quizás un programa de sátira política en una emisora como Al Jazeera, un Michael Moore árabe o un monologuista à la Beppe Grillo pero nacido en El Cairo o en Karachi… Así podría empezar el movimiento. Lo que es seguro es que no puede ser un humorista occidental quien dé lecciones de democracia en estos países: sería como una agresión más.
Para los que siguen dudando de que exista en la sociedad islámica la capacidad de reírse de las cosas y tomar la vida con optimismo, les invito a conocer la gesta y la obra de uno de los mas grandes bufones de la historia: el cómico Turco del siglo XIV Nasradeen Hodja. Frente a la intolerancia, él supo abrirse un camino hacia la libertad utilizando como únicas armas la ironía y la astucia. Y una última cosa: si uno quiere ver qué pinta tiene un árabe laico, tengo aquí un texto importante. Leo Bassi
Notas
- Ver el documental “Jesus Camp” (YouTube).
- Leer aquí y aquí.
- Para saber más sobre el tema de la relación entre Occidente y el fundamentalismo islámico le aconsejo que lea también "Devil's Game: How the United States Helped Unleash Fundamentalist Islam", de Robert Dreyfus.
Ultimos comentarios
Leo, ésta pregunta no sólo te la habrán formulado periodistas, sino que circula por Internet en gran número, pero está hecha, tal y como hablamos en la entrevista, desde la ignorancia de personas que siquiera han visto tu obra antes de criticarla. Mientras me preparaba la entrevista, la encontré en muchísimos foros, y, sin duda, es evidente que es el reflejo de la poca iniciativa personal y sentido crítico de muchos de los que la formulan, que no hacen más que repetir las premisas que escuchan desde personas con influencia en los medios.
Si se dignasen a saber sobre tu obra antes de criticarla, verían que, como tú dices, la crítica es a las religiones monoteístas, que en el fondo tienen fines similares, aunque por medios diferentes.
Recuerdas que te hablé sobre un libro que hice sobre la manipulación? Se puede descargar aquí: www.comonosmanipulan.tk, es gratis y tan sólo me gustaría que se distribuyese para que podamos combatir los absolutismos mediante el desarrollo del pensamiento crítico.
Ver imagen "Leo Amo".
Aquí te dejo también una de las fotos que hice en la entrevista. Pronto con la transcripción del texto te enviaré el resto!
Gracias por el tiempo que me dedicaste, fue una gran entrevista a la que esperaré hacer justicia en la publicación del próximo número de www.enserhumano.com
Gracias y hasta pronto.
Raimundo | 31 Octubre 2006
Buenos dias leo, ayer estube en la representacion que hiciste en Gandia (Valencia). La verdad es que fue maravilloso poder reirse tan sanamente. La gente que no comprende el significado de tu obra es por tener la mente cerrada como solo los religiosos pueden tener.................. solo faltaria que aun estubieramos estudiando que la tierra es el centro del universo como defendia la iglesia en antaño.
Muchas gracias y sigue asi.
Jesus | 04 Noviembre 2006
La provocadora “Revelación” de Leo Bassi.
Asisto al nuevo espectáculo del inefable Leo Bassi que viene a titularse “Revelación”. Tras haber sufrido un afortunadamente fallido (o sea, desafortunado) atentado contra su vida en el Teatro Alfil de Madrid (cosa que además se encarga de recordar al público asistente a la función en el García Lorca de Getafe), el peculiar genio maligno y perverso que habita en su interior nos depara unas horas de satírico y eficaz entretenimiento a costa, eso sí, de masacrar a martillazos todo lo que desprenda el más mínimo tufillo de creencia religiosa monoteísta. La diana ideológica sobre la que apunta y lanza sus envenenados dardos racionales (¿racionalistas?), sin tiempo para la pausa o la meditación más detenida es, en efecto, la dibujada por los contornos monoteístas en cuyo centro coloca deliberadamente la dogmática cristiana, y más específicamente la configurada por el catolicismo. Frente a una poderosa y desinhibida andanada contra los sostenes y protecciones ostentosamente exhibidos por la religión católica como verdades incuestionables, apoyado asimismo por un lenguaje de voluntaria provocación (dirían los guardianes de la moral) obscena, ofreciendo en todo momento visualizaciones imaginarias construidas desde la jocosidad más pilla e irreverente, al final y después de todo, lo que va surgiendo en el espectador avezado es el siguiente interrogante: ¿cuál es el auténtico futuro de la religión católica? Extendiendo la pregunta: ¿de las religiones monoteístas?
Qué duda cabe que Bassi es un agitador profesional, inteligente y bien informado. Por eso mismo ha de realizar determinadas concesiones a una galería excesivamente “prolaicista” (qué mal suena el término) y ocultar reales devenires históricos cuya presentación echaría por tierra una visión excesivamente simplista de la dicotomía Razón vs. Religión. De la misma manera que no existe un concepto monolítico y unívoco que amalgame todas las manifestaciones plurales del fenómeno cristiano, islámico o judío, entendido éste en su acepción más cultural y procesual (Cristianismo/Islam fundamental; Cristianismo/Islam fundamentalista; Fundamentalismo Cristiano/Islámico; Integrismo Cristiano/Islámico, etc.) , tampoco es cierto que el diálogo entre la Razón y la Fe sea anatema en todas y cada una de las religiones mencionadas. Nada más lejos de la realidad. Pero además si de alguna de ellas puede afirmarse que ha mantenido históricamente vínculos bien determinados y visibles, aunque siempre dialécticos y conflictivos, con la Razón (aquella “prostituta del diablo” según Lutero), ésta es precisamente la religión cristiana.
El panorama histórico resulta desde luego apasionante, ya que es a partir de su vocación de universalidad como el cristianismo (aquí la visión paulina raya lo genial para los intereses de la comunidad naciente) no tiene más remedio que abrazar los conceptos filosóficos helenísticos para, de ese modo, efectuar la operación que le otorgará definitivamente el dominio del pensamiento occidental: convertir a Jesús en el Logos.
A partir de ese momento, y hasta la revuelta reformista luterana que de nuevo operará el proceso inverso (la “sola scriptura”), Fe y Razón mantendrán dentro del Cristianismo una relación tan controvertida como fructífera, de cuyo ejemplo las obras de San Agustín resultan ser sin duda paradigmáticas. Entonces, la especificidad del Cristianismo, más allá de las demoledoras pruebas a partir de una voluntaria literalidad otorgada a los textos bíblicos, residiría en una diálogo prolongado y jamás exento de problemas con la Razón. Claro que también habría que puntualizar a Bassi, cuestionando así también su discurso hegemónico sobre la Razón, que la Razón como tal tampoco y de ninguna manera es un bloque conceptual y/o ideológico unitario. De hecho, toda una importante corriente moderna de pensamiento heredera de la Ilustración cuestiona la deriva pragmática e instrumental de aquella Razón, olvidando deliberadamente otras dimensiones de la misma (simbólica, emocional, etc.) para caer en un denigrante materialismo del que se han nutrido los terribles monstruos del siglo pasado. ¿Por qué no citar entonces la “Dialéctica de la Ilustración” de Adorno y Horkheimer como necesario contrapeso a la nociva entronización de una Razón ciega a realidades menos cuantificables y mensurables de lo que desearía?
Pero Leo Bassi es un hombre muy inteligente y no hace oídos sordos a las voces que emanan de un discurso no tan apegado a una supuesta realidad objetiva. De hecho, su verdadera “Revelación” no pasa tanto por derruir unas bases argumentales que ni el más precario de los teólogos sostendría actualmente como por ofrecer una solución profundamente contradictoria entre la Razón idolatrada y un ecologismo nostálgico de penúltima generación. Es decir, y como él bien señala al citar a Dioniso, una síntesis entre el Logos y la narración mítica que ya fuera brillantemente llevada a cabo por el pensamiento helenístico, el mismo del que se nutrirá el Cristianismo en sus olvidados orígenes...
Creo sinceramente que el verdadero argumento contra el Cristianismo y por extensión contra cualquier monoteísmo dogmático y exclusivista, habría de ser buscado en el corazón de un peligro del cual, obviamente, tampoco se zafa la ideología de la Razón: la sordera al eco ancestral del Mito. Y precisamente la teología cristiana seria (en el sentido más avanzado del término), algunos de cuyos excelsos representantes Bassi con toda seguridad ha leído y admira (Leonardo Boff, von Balthasar, Teilhard de Chardin, Hans Küng, Pannenberg, Karl Rahner, Moltmann, etc.), ha sido la primera en poner sus textos sagrados sobre la mesa de intervenciones filosóficas para que hayan sido desmenuzados y deconstruidos desde una perspectiva exegética histórico-crítica, cosa que por otra parte todavía anda pendiente en las otras grandes religiones monoteístas.
Hechas estas reflexiones, es obligado felicitar al gran bufón (como a él mismo le gusta autodenominarse) por su espectáculo atrevido y vibrante, ácido e irreverente, lúcido y combativo, donde por encima y por debajo de la controversia se reivindica sobre todo (y reitero que numerosos teólogos católicos y protestantes estarían de acuerdo con ello sin atisbo de duda) una necesaria libertad de pensamiento y de expresión para poder cuestionar en todo momento, sin temor, sin represión, sin prejuicios, cualquier idea, principio, axioma, dogma u opinión proporcionados desde las más altas instancias de poder y/o la cultura tradicional y/o supuesto Progreso (otra de las más perniciosas ideologías traídas por la modernidad al tildar de premoderna y salvaje cualquier manifestación del espíritu no acorde con presupuestos de acumulación-objetivación positivista).
No se trata, pues, y a pesar de la existencia de un número excesivo de inocuos críticos en la amplia vaguada de las religiones, de alzar a Leo Bassi sobre el pavés, tal que si hubiésemos hallado en él una excelencia súbita, lo cual paradójicamente ameritaría más si cabe su modesta pero incuestionable importancia en el asunto que nos ocupa. Más bien de reconocer su atinada crítica hacia ciertas aproximaciones ingenuas e interesadas que tan sólo buscan extraer de los textos “sagrados” aquello que pueda (o no), en un sentido estrictamente político y maniqueo, servir a sus fines sectáreos y corroborar sus obtusas, megalómanas, execrables y tendenciosas intenciones, convertidas así en verdades supuestamente incuestionables. Leo Bassi, él lo sabe, no puede tampoco asumir el relativismo de su propio relativismo, pero al menos lo entrega como arma de juicio y análisis a universos orgullosos de su propia metafísica (unos) o de su no menos propio vacío (otros).
De lo que puede estar Leo Bassi orgulloso, y en este punto no albergo ninguna duda al respecto, es de la total efectividad teológica de su discurso: por fin Dios se ha “descojonado” como dios manda.
Adrián | 08 Noviembre 2006
Hola. Hoy te he visto en tu actuación en Vigo, en el teatro del CUVI.
Magnífica. Pena que no me pude quedar hasta el final (por un compromiso), pero me han contado que el final ha sido monumental. Me he partido de tanto reir en la hora y cuarto que te he escuchado y visto, cuantas verdades salen de esa boca que tienes. Sigue así. Aquí ya tienes otro ateo convencido.
Espero poder verte en otro momento con más tiempo y ver la obra completa.
Un saludo desde Vigo.
Jose | 17 Noviembre 2006
Hola Leo!!hermano miooo!! soy otro pecador que acudio ayer a tu actuación en Vigo,aunque ya carecia de FEE hoy me levanté todavia con menos; desorientado,perdido, incluso angustiado. he perdido la motivación en esta vida,el camino hacia el reino de los cielos, una razon para ser buena persona,(ya que no tengo a un DIOS que me juzgue y me castigue),oh dios mioooo!!! tendré que ser una persona racional que tome sus propias decisiones y valore las cosas según su criterio .Diooooooosssssss!!!!!,no se si podré soportarlo, Por qué lo hiciste Leo? por qué me abriste los ojos hermanoooooooo, el ateismo crece cada día más en mi..Enhorabuena por tu espectaculo y gracias por los argumentos.
Javi | 17 Noviembre 2006
Leo, este tocho para decir simplemente que estás cagado. Pero hombre. no hace falta tantos párrafos para justificarse. Que en Teherán nunca harías lo que has hecho en Madrid lo sabe todo el mundo. Pero a pesar de reconocerlo, sigues cargando contra la Iglesia Católica y justificando el Islam. En la malvada y católica España tú puedes actúar en Tele 5 sin ningún tipo de riesgo. En Al Jazira hubieras salido del estudio con los pies por delante. ¿No te hace eso reflexionar un poquito?
José Luis | 21 Noviembre 2006
Él ya tiene su negocio montado así, José Luis. No va a empezar ahora de cero sólo porque alguien le haga ver que nuestra cultura y civilización, con todos sus defectos, es la que intenta promover la libertad de las personas, incluida la de Leo Bassi.
Su miedo, asunto al que no se ha enfrentado realmente en su infumable bodrio lleno de "excusatio non petita" es comprensible. Leo Bassi también es un ser humano.
Le deseo al menos que nadie vuelva a atentar contra su vida.
Por lo demás, adios Bassi, adios.
Lope | 21 Noviembre 2006
Hola leo, te escribo desde Puerto Montt, Chile, recuerdo cuando actuaste aca en el teatro Diego Rivera, y que te puedo decir, fue la unica vez que he ido al teatro y no me he quedado dormido, un espectaculo de lujo, para despertar mentes y sacar sonrisas.
Lo que lei recien me parecio muy bueno, es indignante ver que muchos cristianos critican a la religion islamica, pero ellos solo ven la paja en el ojo ajeno, si bien el integrismo islamico es brutalmente intolerante, no se diferencia tanto del fundamentalismo cristiano, un Ayatolah Jomeini no es tan diferente a un Escriva de Balagher, y las mentes de los cristianos al igual que la de los musulmanes estan cegadas por la venda de los dogmas. Muchos cristianos estan convencidos de que su iglesia debe gozar de inmunidad, al no permitir que sea sometida a juicio o critica, pero cada vez somos mas l@s que decimos basta! y tiramos a la basura los dogmas que durante siglos han mantenido esclavizada a la humanidad. Fuerza en sus proyectos y siempre fiel a la verdad, y ojala vuelva a Puerto Montt algun dia que su sentido del humor e inteligencia deben llegar a cada rincon del mundo, Saludos desde Chile.
Rodrigo | 28 Noviembre 2006
Hola Leo, no existe hoy día en el mundo una religión universal más ridiculizable que la del Islam, a mucha distancia del cristinianismo y de las principales religiones orientales, es debido a que, es sin duda la que sermonea las ideas más retrógradas y fanáticas entre sus "fieles", vulnerando en muchos casos los mas elementales derechos humanos universales, y destruyendo y asesinando cualquier idea o persona que la cuestione.
Como buen humorista y provocador que eres debes tener muy claro que esto la hace objetivo número uno para la crítica, el ridículo, el esperpento y cualquier otra clase de ejercicio del humor. La única causa de que esto no sea así, no solo por parte tuya, sino por la de practicamente el 100% de los críticos humoristas occidentales, es EL MIEDO, es tal el pavor que crean parte de estos fanáticos fundamentalistas, rebanando cuellos, poniendo precio a la vida de cualquiera que critique sus supersticiones, que de momento tienen exito, y son muy pocos los que tienen bemoles para pensar que merece la pena plantarles cara.
Entiendo que no quieras ser tú el mártir que abra la veda, pero ya que hablas del tema no está bién echar balones fuera.
Miguel | 09 Diciembre 2006
O sea, que todo este rollo que has soltado es para justificar que con el Islam no te vas a meter. Yo pense que ibas a contar un par de chistes sobre Mahoma y su afición por las niñas y los camellos. O que lo ibas a llamar "jockey del desierto" o así. Digo yo, ya que dices que eres tan valiente... pero no según leo, das vueltas, vueltas y mas vueltas, para no decir nada.
Sabes eso me han dicho de tus actuaciones, que si le quitas la blasfemia se quedan en nada. Porqué los chistes y el humor, no están muy bien trillados.
De toda la parrafada, lo que mas me hace gracia es lo del petroleo de oriente medio amenazado por el comunismo... y que sigas con lo de la bomba aquella "que te pusieron". ¿Alguién te lo sigue creyendo? Creo que deberías dejar esa historia... ya causa sonrrojo.
Un apunte mas, yo se que contra el islam no vas decir ni media. Te entiendo, todo el mundo no puede ser un Theo Van Goh. Pero que te parece ESTA PROPUESTA, una obra irónica y corrosiva sobre el comunismo y los comunistas. ¿Que te parece? Ya sabes, sobre comediantes que viven al calor de las subvenciones que les quitan a personas que realmente las necesita, de artistas millonarios que viajan a Cuba a follar con menores.... y todo eso. ¿Que te atreves?
Defensa | 09 Diciembre 2006
Vaya, despues de leerme toda la parrafada y todos los comentarios que me preceden, llego a la conclusión, que efectivamente, le da PÁNICO burlarse del Islam.
Mira yo soy Católico y tus blasfemias sobre la Iglesia y los cristianos pues la verdad, es que me importan bien poco, no ofende quien quiere sino quien puede. Es más, creo que tampoco es necesario que te burles del Islam y de los millones de personas que creen en dicha religión, ni de los budistas, etc.
Para mi, esta claro, que lo tuyo no es más que una forma como cualquier otra de ganarte la vida, de participar del Capitalismo como todo buen progresista. Seguro que tienes un buen Patrimonio y por supuesto serás el que más se cabrea cuando toca pagar a Hacienda para colaborar con el Estado, en definitiva para ayudar a los más desfavorecidos, cosa que, por cierto, tu amado Presidente del Gobierno (por las subvenciones), Sr Rodríguez, no aplica en absoluto aprobando por ejemplo un modelo fiscal propio para Cataluña.
Para los fascistas del Partido Popular (como normalmente nos identificais) es una paradoja tener que defender los principios propios de la izquierda como la solidaridad entre los pueblos, pero eso es una obviedad que no extenderé más.
Que un señorito como Usted (certificando aquello de que para ser progre hay que ser rico) se gane la vida humillando a los demás, dice mucho que clase de moral (otro termino fascista) tiene. Y por supuesto, para los fascistas del PP, le aseguro, que es muy fácil respetar la integridad física de su persona, a diferencia de esa izquierda (Democrática, progre y estupénda) que en Cataluña agrede a todo aquel que se atreva a enfrentarse al Régimen, como la pasada campaña electoral demostró con las agresiones no solo a los fascistas del Partido Popular, sino tambíen, a los neofascistas (tambien, claro) de Ciutadans de Catalunya como por ejemplo Arcadi Espada o Albert Boadella (un fascista de toda la vida según reza la ignorancia de muchos).
Lamento pues, su triste modo de vida, el desprecio a los demás, el temor a la libertad, y su cobardia con los fuertes y fuerza con los débiles.
Por lo demás, le deseo que siga usted (y cualquer otra persona, fascistas como yo incluidos) expresandose libremente, digan las soleces que digan.
Muchas Gracias.
Luis M. Salom | 09 Diciembre 2006
Demasiadas líneas. Con lo fácil que hubiera sido contestar a esas acusaciones con una obra que criticara a los fundamentalistas de esa religión que considera a las mujeres como ciudadanos de segundo nivel, privándolas de las libertades más elementales.
Me has decepcionado, Leo. Me has perdido como fan.
Miguel A. Patier | 10 Diciembre 2006
No soy creyente. Ni de derechas. No te he visto actuar nunca, así que no sé siquiera si me gustas o no.Vas a venir a mi ciudad con la obra "La revelación" y , como no, ya se ha creando polémica. Como no tengo referencias personales y no me gusta opinar de oidas, hablo con mis amigos "teatreros" y contrasto opiniones, entro en la red buscando información y encuentro esta página.
Y así, sin prejuicios ( o, por lo menos, procurando no tenerlos), leo tus ¿escusas? ¿disculpas? ¿justificaciones? sobre el integrismo islámico. Y siento decir que no me valen, ni las escusas sobre el colonialismo económico, ni las disculpas sobre la guerra fría, ni las justificaciones históricas.
Tésis, antítesis, síntesis. Colonialismo, integrismo.....¿cúal es la sítesis que puede desprenderse de esta ecuación?. Desde luego, no la dignidad, ni la individual, ni la colectiva.
Los españoles tenemos un refrán que dice: "De aquellos polvos vinieron estos lodos". Me niego, por principios, a aceptar que la dignidad de un pueblo surja de la conversión en lodo de su devenir histórico.
Pero tal vez me equivoque y mis ideas no sean más que el resultado de haber nacido mujer. Si hubiese sido hombre, a lo mejor me apuntaba a lo de las 10 huríes. (Vaya, se me ha olvidado que no soy creyente)
Carmele | 11 Diciembre 2006
muy loable todo ese comentario...pero palabras en contra del Islam ni una. También hay pueblos cristianos oprimidos por el mundo árabe y que luchan por su religión arriesgando (y perdiendo muchas veces) su vida. Aquí no estamos hablando de nacionalismos, simplemente de la denigración de la religión cristiana que practicas porque sabes te sale gratis pero con los musulmanes tienes mucho cuidadito porque te juegas tu cabecita. Es como la gente que critica el papel de la mujer en la religión cristiana y en cambio ni una palabra para el que padece en el islam, sometida, humillada y a medio camino entre el hombre y los animales. Denuncia eso, mientras no lo hagas, para mi serás un cobarde oportunista.
vicente | 11 Diciembre 2006
"Más que de religión, estamos hablando de identidad y nacionalismo. Y en estas condiciones, ¿Cómo puedo yo burlarme de la única cosa que no le hemos robado? Los mismos que han creado el monstruo de Frankenstein y ahora lloran porque se ha vuelta contra ellos"
De modo que como los pueblos islamistas tienen en el Islam -religión que oculta, repudia y permite azotar a las mujeres; promueve, ensalza y glorifica el autosacrificio- sus señas de identidad -eso-, su espíritu nacional -ídem-, y es, al parecer, lo único que les queda, ¡lo único digno de conservar, de que les quede!, no reciben crítica alguna de usted, porque sería ¡ay! tremendamente injusto, satirizar y mofarse de estas señas de identidad, aquellas que occidente no les ha podido arrebatar...
¿No es más fácil decir, querido Leo Bassi, que sencillamente no está el horno para bollos? Sería más sincero, más directo y elegante. Soy una atea convencida, abogo por el laicismo, pero no puedo dejar de opinar que su postura es cómoda y rentable, precisamente porque se desarrolla en occidente, donde hay mucho espectador laico que paga de buena gana por verle burlarse inteligentemente de dogmas y creencias por muchos rechazadas, tomadas básicamente como ya innecesarias. Ahí esta el quid de la cuestión: que las señas de identidad les sean "necesarias" a ellos, ¿les disculpa para que sean muy repudiables, dañinas, violentas, abominables? No. De modo que si usted no hace crítica de ellas, es sencillamente por eso: porque sabe que tendrían consecuencias directísimas sobre usted. Ríase usted del intento de bomba en su camerino. Asúmalo sin más y sean tan valiente como presume ser.
Flavia | 12 Diciembre 2006